El levantamiento del pueblo iraní y la voz de las mujeres

Desde el 28 de diciembre de 2025, día tras día vemos como se intensifican las protestas contra el régimen iraní. Lo que comenzó como un reclamo de los comerciantes del Gran Bazar por el bajo precio de la moneda local y una inflación cercana al 70%, ha permitido que muchos movimientos sociales, que llevan años en lucha, puedan aunar sus demandas y exigir justicia, mayores derechos, dignidad y también, igualdad para las mujeres iraníes.

El cuestionamiento al régimen de los ayatolás es un reivindicación transversal, donde la voz de las mujeres está teniendo un rol preponderante debido a la valentía de sus acciones: son las mujeres quien han debido sufrir por años el represivo código de vestimenta y las nefastas consecuencias de su aplicación, y pese a la represión, siguen demostrando con sus acciones que no están dispuestas a vivir como ciudadanas de segunda clase.

Recordamos la figura de Mahsa Amini, quien fuera asesinada en el año 2022 por las Patrullas de Guía, conocidas como la «policía de la moral», por no llevar “adecuadamente” el velo. Su trágica muerte inspiró el movimiento “Mujer, Vida y Libertad”, consigna de origen kurdo que surgió con mucha más fuerza a modo de protesta por su cruel asesinato, y que a día de hoy sigue presente en el corazón de todo el pueblo iraní que se rebela contra un régimen que ha perdido toda legitimidad.

El régimen opresivo de los ayatolás se ha ensañado de forma particular con las mujeres, pero sus intentos de sofocar el movimiento no han podido frenar la convicción de miles que, tal como afirma la activista iraní nacionalizada
española y portavoz del movimiento Mujer, Vida y Libertad en Madrid, Nilufar Saberi, las mujeres “prefieren morir que seguir viviendo» como sus madres o sus abuelas. Un claro ejemplo de ello son los cientos de videos que circulan en redes, de jóvenes que encienden sus cigarrillos con la fotografía del ayatolá Ali Jamenei, donde cada acción es un gesto de protesta, desde grabarse sin velo hasta el acto mismo de fumar, considerado inadecuado para las mujeres bajo el estricto código moral impuesto por el régimen.


Todo indica que las protestas seguirán aumentando el número de muertos, heridos y detenidos, que a día de hoy alcanza unas cifras escalofriantes, y cuya exactitud no podemos saber debido al el apagón informativo decretado por Irán el 8 de enero. Aunque la organización Human Rights Activists News Agency informa de 544 fallecidos, es probable que esta cifra se acerque al millar; así como los miles de heridos y, al menos 10.681 personas enviadas a prisión, incluyendo a menores, reportándose incluso ataques a Hospitales, tal como ha denunciado Amnistía Internacional y Human Rights Watchs, donde reciben tratamiento manifestantes heridos. Todo ello en el marco de una respuesta institucional brutal y de sistemática represión de los derechos humanos.

Estas manifestaciones no van a detenerse, ya que son fruto de una población que exige cambios estructurales a una cúpula acusada de gobernar para una minoría desde hace casi 50 años. Los menores de 30 años, quienes representan más de la mitad de la población iraní, buscan articular el movimiento a nivel nacional e internacional a través de las redes e internet, por lo que el corte del suministro y la incomunicación son una prioridad para el régimen. En este contexto, los intentos de manipulación por parte de la Teocracia Islámica, reduciendo las protestas legítimas de un pueblo a un asunto promovido por Estados Unidos, no deben desviar el foco de lo que, a día de hoy, está en juego: la libertad de toda una nación, y en particular, de las mujeres y niñas iraníes.


Estos días son, sin ninguna duda, decisivos para el futuro del país. Como organización de mujeres trabajando por la igualdad real y de derechos, desde LEM España, observamos con enorme preocupación los sucesos que están ocurriendo en estos días, pero también mantenemos en nuestra memoria a todas aquellas mujeres que, anónimamente, han plantado cara al régimen a través de acciones heroicas y cotidianas en los últimos años, y cuyo descontento, fuerza, resiliencia y espíritu de lucha se hacen más presente en estos días. Creemos firmemente en la legitimidad de un movimiento nacido desde las capas más profundas de la sociedad, que busca simplemente dar una vida digna a las mujeres y niñas del país, garantizar su seguridad, el acceso a derechos básicos, y acabar de una vez con toda forma de discriminación por razón de sexo.


En este sentido, hacemos un llamado a la comunidad internacional, y en particular, a las asociaciones de mujeres, a hacerse eco de la lucha de las mujeres iraníes y a amplificar su voz, justo cuando necesitan ser más escuchadas y atendidas que nunca. Asimismo, llamamos al Gobierno Español a hacer una presión política sobre el Gobierno de Irán y a la Comisión Europea y su Alta representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad, a tomar la iniciativa de denuncias e intervenciones para intentar detener esta masacre.


No podemos olvidar que los jóvenes, las mujeres y niñas en Irán están luchando por vivir en un país no teocrático, donde las mujeres puedan vivir libremente, vistiendo como quieran, haciendo lo que quieran, sin que ningún organismo represor pueda por ello amenazarlas, detenerlas y, en el caso más brutal, torturarlas y asesinarlas. En suma, esta lucha es por alcanzar una democracia y libertad reales. Porque no son menos que nosotras. Como Lobby Europeo de Mujeres en España nos solidarizamos con su lucha y exigimos para ellas los mismos derechos sin que tengan que arriesgar la vida por ello.

Madrid, 13 de enero de 2026.